Padres y familias

A veces ellos no saben decir que necesitan ayuda.

Cuando eres mamá, papá o cuidador, a veces lo más difícil es saber si lo que ves en tu hijo necesita acompañamiento.

Quiero consultar por mi hijo/a

Para cuidar tu privacidad, evita enviar por este medio diagnósticos, historias clínicas o información sensible innecesaria. Podemos orientarte para iniciar el proceso.

Señales orientativas

Observar con calma, sin sacar conclusiones.

Una señal aislada no significa que exista un trastorno. La valoración profesional ayuda a comprender qué está pasando antes de sacar conclusiones.

  • Cambios persistentes en el ánimo o el comportamiento.
  • Dificultades importantes de sueño o cambios marcados en la alimentación.
  • Aislamiento o dificultades para relacionarse.
  • Descenso sostenido en rendimiento, asistencia escolar o conducta.
  • Miedo, ansiedad, tristeza o irritabilidad que interfieren con la vida cotidiana.
  • Malestares físicos recurrentes sin una explicación clara, que pueden requerir también valoración médica.
  • Duelo, separación, bullying, enfermedad u otros cambios importantes.
  • Expresiones de desesperanza o autolesión, que requieren atención oportuna y, si hay riesgo inmediato, activar emergencias.

Qué puedes hacer

Presencia antes que etiquetas.

Escuchar, validar y observar ofrece un punto de partida más seguro que amenazar, minimizar o estigmatizar.

01

Observa sin etiquetar

Mira cuándo comenzó el cambio, cuánto dura y cómo afecta su vida cotidiana.

02

Escucha sin interrogar

Abre un espacio tranquilo, valida lo que siente y evita presionarlo para que cuente todo.

03

Consulta si persiste

Busca una valoración cuando la dificultad se mantiene, aumenta o interfiere en su bienestar.

04

Acompaña respetando su voz

El proceso considera su edad, madurez, etapa de desarrollo y participación progresiva.

Cómo es el proceso

Una conversación cuidadosa, paso a paso.

  1. Primer contacto con la madre, padre o persona cuidadora responsable.
  2. Coordinación de una cita sin pedir información clínica por WhatsApp.
  3. Valoración profesional del niño o adolescente, si corresponde.
  4. Participación de cuidadores definida según edad, madurez, necesidades y marco profesional.

Privacidad y voz del menor

La privacidad se maneja según su edad, madurez, derechos e interés superior. Esto no significa secreto absoluto ni acceso irrestricto para los adultos.

Existen límites cuando hay riesgo para su integridad u otras circunstancias previstas por las obligaciones profesionales y legales.

10+más de 10 años de trayectoria clínica

Podemos comprender juntos qué está pasando.

Sin etiquetar antes de tiempo y respetando la voz y la etapa de desarrollo de tu hijo o hija.

Quiero consultar por mi hijo/a

Para cuidar tu privacidad, evita enviar por este medio diagnósticos, historias clínicas o información sensible innecesaria. Podemos orientarte para iniciar el proceso.

Si hay expresiones de autolesión o un riesgo inmediato, no esperes una respuesta por WhatsApp. Consulta los recursos de emergencia.