Padres y familias
A veces ellos no saben decir que necesitan ayuda.
Cuando eres mamá, papá o cuidador, a veces lo más difícil es saber si lo que ves en tu hijo necesita acompañamiento.
Para cuidar tu privacidad, evita enviar por este medio diagnósticos, historias clínicas o información sensible innecesaria. Podemos orientarte para iniciar el proceso.
Señales orientativas
Observar con calma, sin sacar conclusiones.
Una señal aislada no significa que exista un trastorno. La valoración profesional ayuda a comprender qué está pasando antes de sacar conclusiones.
- Cambios persistentes en el ánimo o el comportamiento.
- Dificultades importantes de sueño o cambios marcados en la alimentación.
- Aislamiento o dificultades para relacionarse.
- Descenso sostenido en rendimiento, asistencia escolar o conducta.
- Miedo, ansiedad, tristeza o irritabilidad que interfieren con la vida cotidiana.
- Malestares físicos recurrentes sin una explicación clara, que pueden requerir también valoración médica.
- Duelo, separación, bullying, enfermedad u otros cambios importantes.
- Expresiones de desesperanza o autolesión, que requieren atención oportuna y, si hay riesgo inmediato, activar emergencias.
Qué puedes hacer
Presencia antes que etiquetas.
Escuchar, validar y observar ofrece un punto de partida más seguro que amenazar, minimizar o estigmatizar.
Observa sin etiquetar
Mira cuándo comenzó el cambio, cuánto dura y cómo afecta su vida cotidiana.
Escucha sin interrogar
Abre un espacio tranquilo, valida lo que siente y evita presionarlo para que cuente todo.
Consulta si persiste
Busca una valoración cuando la dificultad se mantiene, aumenta o interfiere en su bienestar.
Acompaña respetando su voz
El proceso considera su edad, madurez, etapa de desarrollo y participación progresiva.
Cómo es el proceso
Una conversación cuidadosa, paso a paso.
- Primer contacto con la madre, padre o persona cuidadora responsable.
- Coordinación de una cita sin pedir información clínica por WhatsApp.
- Valoración profesional del niño o adolescente, si corresponde.
- Participación de cuidadores definida según edad, madurez, necesidades y marco profesional.
Privacidad y voz del menor
La privacidad se maneja según su edad, madurez, derechos e interés superior. Esto no significa secreto absoluto ni acceso irrestricto para los adultos.
Existen límites cuando hay riesgo para su integridad u otras circunstancias previstas por las obligaciones profesionales y legales.
Podemos comprender juntos qué está pasando.
Sin etiquetar antes de tiempo y respetando la voz y la etapa de desarrollo de tu hijo o hija.
Para cuidar tu privacidad, evita enviar por este medio diagnósticos, historias clínicas o información sensible innecesaria. Podemos orientarte para iniciar el proceso.
Si hay expresiones de autolesión o un riesgo inmediato, no esperes una respuesta por WhatsApp. Consulta los recursos de emergencia.
